Saturday, March 24, 2007

La delgada línea roja .... - CHILE CLANDESTINO -


(Autor: Claudio Escobar Cáceres, integrante de la Red Ecológica de Chile)

A pocas semanas del arresto de Héctor Llaitul (Feb. 22), supuestamente el segundo a bordo, es detenido y publicitado su arresto, José Huenchunao, sindicado por las kafkianas oficinas de la democracia, como el número uno de la temible "Coordinadora Arauco Malleco" (CAM).

Recuerdo y parafraseo el verso de Cardenal, aquel que decía que donde había ruido de helicópteros, seguro estaba el torturado cuerpo de Cristo. Hubo ruido de helicópteros en la detención de Huenchunao, esa herencia pomposa, farandulezca y represiva de las "instituciones funcionando", con sus equipos de logistas y juristas, y sus oficinas de inteligencia invocando la sagrada segura-seguridad-nacional, más el relato televisivo enfocando al demonizado, al que precisamente debieron demonizar previo, para aprehender por la fuerza.

¿Quién es Héctor Llaitul?, ¿quién José Huenchunao?, ¿lo dicen las noticias?, ¿hablan en ellas sus alteridades?, ¿hablan de la Machi privada de plantas medicinales, como efecto de los desiertos verdes de pinos y eucaliptos?, ¿hablan de las niñas y niños secuestrados y torturados en territorio Mapuche por la eficiente policía chilena de la democracia?, ¿habla Alex Lemún, asesinado con bala de guerra?

Héctor y José son unos que comprendieron "la rebeldía que es vivir" tras lo cual decidieron quitar cualquier precio a su dignidad. Llaitul y Huenchunao son y serán intransigentes a los juicios arreglados, pagados, con testigos SIN ROSTRO (como en la dictadura de Fujimori), acusados en marcos legales que han invocado leyes heredadas de la dictadura (Ley Antiterrorista).

Acabo de recibir en mi correo la noticia de dos jóvenes insumisos de cerca de 18 años, Jorge Arévalo y Sebastián Orlandi, que con fecha marzo 13, han preferido hacerse clandestinos que soportar la estupidez de la milicia. ¿Es que no se albergan –frente a la denegación de justicia- otras alternativas en los supuestos tiempos de democracia?

Pasando por Pablo Vergara Toledo, transito con pena las cientos de clandestinidades que han dibujado el alma nacional, pero es curioso como desde cierta arista se tornan más dolorosas las recientes. Filtrando desde otro prisma, redescubro el Resto de Israel en los que han cruzado esa delgada línea roja, para evitar vender sus libertades, trayendo con ello una cierta sanación, a una comunidad con otros rumbos en tiempos donde el DIOS es el MERCADO.

Por cada desarraigo en esta diáspora interna, por cada jugada clandestina obligada a fuerza, siento que el país entero se va haciendo gradualmente clandestino, una duplicación o multiplicación en nuestros propios cuerpos, al menos en nuestras aktitudes, en cada esquina de nuestras cotidianas luchas .....

¡Tod@s somos clandestin@s!
¡Tod@s somos Mapuche!
¡Libertad a los Prisioner@s Políticos Mapuche en tiempos de "democracia"!

Frente a la aprehensión de Llaitul y Huenchunao gritamos:
¡MARRICHIHUEU!
(¡ uno cae, diez se levantan !)

Friday, March 23, 2007

CARTA ABIERTA DESDE LA PRISION


**JOSE HUENCHUNAO MARIÑAN DESDE LA PRISIÓN*


Desde la cárcel de Angol, como preso político y werken mapuche, quiero decirle a la sociedad civil y en especial a nuestro pueblo que mi detención fue producto de un acierto de la policía y un error seguramente cometido por mí.


Ahora, el trasfondo de esto, es que yo soy un prisionero político perseguido por el estado chileno y el sistema de dominación capitalista que arrebata los recursos naturales que pertenecen a nuestro pueblo mapuche. Yo seré tan solo uno de los varios presos políticos mapuche que se encuentran recluido en diferentes cárceles de este estado chileno.


Sabemos que las cárceles son un lugar de castigo que el estado chileno y sus operadores políticos y judiciales han destinado como paraderos para quienes luchan o representan social y políticamente al pueblo-nación mapuche. Mas tarde que temprano, veremos como nuestro pueblo se despegará de esta opresión y transitara como pueblo digno por el camino de la libertad con autonomía y territorio.


La demanda histórica de nuestro pueblo no podrá ser acallada, se levantara como emblema una y diez veces en el corazón y en el accionar político del mapuche.


Nuestra gente sabe que sus presos, sus clandestinos y sus muertos, son por la justa demanda histórica de nuestro pueblo - derechos políticos y territoriales-. Sin duda alguna, me mantendré en la cárcel como mapuche, digno y orgulloso de ser mapuche.


*QUIENES ESTAN EN LAS COMUNIDADES SABRAN OPRGANIZAR LA RESISTENCIA Y LA RECONTRUCCIÓN DE NUESTRO PUEBLO, GARANTIZARAN EL TRANSITO POR EL CAMINO A LA LIBERTAD QUE LE CORRESPONDE A NUESTRO PUEBLO.*


Además, quiero decir que con la detención nuestra no se sierra ningún ciclo ni se ha desarticulado a esa supuesta organización violenta, estas no son mas que frases orquestada, de las que pretenden negar nuestra existencia como pueblo-nación,


*LES ASEGURO QUE LAS COMUNIDADES SIN NOSOTROS, LOS SUPUESTOS CABECILLAS DE UNA ORGANIZACIÓN MAPUCHE, CONTINUARAN PLANTEANDO Y RECONSTRUYENDO SUS DERECHOS.*


Solo existirá justicia cuando al pueblo mapuche se le reconozcanlos derechos de pueblo-nación.


José Benicio Huenchunao Mariñan.

Preso Político Mapuche

Desde lacárcel de Angol 21 de abril del 2007

Declaración pública sobre la detención del dirigente mapuche José Huenchunao Mariñán




Colegio de Antropólogos de Chile a.g.
Santiago – Valdivia, 21 de marzo 2007

El día martes 19 de marzo recién pasado, ha sido detenido por parte de las fuerzas policiales de este país, el dirigente mapuche José Huenchunao Mariñán. La comunidad de antropólogos de Chile se ve en la obligación de señalar:La detención del dirigente José Huenchunao no hace sino reafirmar y profundizar por parte de los organismos públicos de la sociedad chilena, la criminalización de las demandas por territorio del pueblo mapuche.La aplicación de la Ley antiterrorista a los dirigentes y organizaciones mapuches, no ha contribuido sino a la militarización de las zonas en conflicto, a la penalización de las reivindicaciones de las organizaciones y a la estigmatización de los contenidos reivindicatorios del pueblo mapuche. Se cierra por ende, toda posibilidad de solución justa al conflicto.


El colegio de antropólogos de Chile, quiere dejar claro que con la detención del dirigente Huenchunao, no se ha hecho justicia alguna; como quisieran hacernoslo creer la prensa y el señor Harboe. Por el contrario, su detención corrobora la nula voluntad del Estado chileno para reconocer al pueblo mapuche su calidad de tal y ajustarse a los convenios internacionales de protección y reconocimiento de derechos inalienables de los indígenas.Como antropólogos, como ciudadanos y como personas, hacemos un público reclamo a las autoridades que insisten en aplicar el sistema jurídico y judicial a la causa del pueblo mapuche, reproduciendo en la práctica relaciones de dominación y exclusión a los pueblos originarios de este país.



Thursday, March 15, 2007

CHILE, UNA DEMOCRACIA ”RASCA”

Precisamente en los momentos en que la primera mandataria Michelle Bachelet ha a cumplido un año en el poder, pareciera que las cosas en Chile continúan por el camino de siempre, el de la continuidad, y todo lo que representa la herencia en materia política y económica de la dictadura.

La primera mandataria desde que asumió como ministra de salud en el gobierno de Ricardo Lagos y luego como ministra de defensa, es cuando precisamente comienza a vivir de lleno su propia metamorfosis y amnesia personal, es que pareciera que a todos aquellos que comienzan a sentir y vivir las delicias, bondades y exquisiteces del poder, lo primero que hacen es alejarse de la realidad y olvidarse de su pasado reciente. Michele Bachelet, no es la excepción, además nunca fue una dirigente política y social destacada, en el vocabulario popular del pueblo chileno, la actual mandataria “no le llega ni a los talones” a la figura inmortal de una luchadora social como Gladys Marín.

Bueno, pero algún medio de comunicación farandulero en su determinado momento, descubrió eso que los comerciantes ambulantes del país, llaman la “novedad del año”, y así fue como se comenzó a explotar su figura y a vender su imagen como futura presidenta de la nación, la novedad estaba en que este nuevo producto, era mujer, y como tal llamaba a la curiosidad de la ciudadanía y de los electores.

Sin embargo su campaña presidencial no fue “miel sobre hojuelas” y para alcanzar los votos necesarios para erigirse como primera mandataria mujer de la nación, una vez más la Concertación tuvo que contar con los votos de la izquierda que ha sido excluida de su derecho a tener representación parlamentaria, para que la Bachelet fuera presidenta, situación que ya había ocurrido con Ricardo Lagos, que también tuvo la necesidad de los votos de la izquierda, pero una vez ungidos en el poder, ambos rápidamente se olvidaron de su papel de “demócratas”, de sus promesas electorales, de su desarraigo de las aspiraciones reales del pueblo chileno, y la necesidad de transformar al país, en una democracia moderna y real, hasta ahora nada de eso existe.


Michelle Bachelet, realizó su campaña electoral prometiendo realizar un gobierno inclusivo, con
mayor participación ciudadana, con una mayor profundización de la democracia chilena. En estos días la primera mandataria ha declarado que ella, no es “demagoga ni populista”. Sin embargo, la realidad parece ser más dura, que las declaraciones de buenas intenciones de la presidenta, pues todas las propuestas, proyectos, reformas, cambios, propuestos por las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y otras, por regla general van a parar al techo de la basura del gobierno, de las alcaldías, de los diversos ministerios y estamentos del Estado chileno, y por ende del corrupto parlamento de este país.

Las promesas de trabajo seguro y digno, salarios dignos, pensiones dignas, de acceso a una vivienda y salud dignas, además de un sistema educación de calidad, no han quedado nada más que en eso, demagogia y populismo mediocre y barato, además de entreguismo a la decisiones económicas que imponen los grupos económicos y la oligarquía financiera del país, que no solo tienen que ver con el año en el gobierno de Bachelet, sino que con toda la gestión realizada hasta ahora por la Concertación y la existencia misma de lo que se llama “democracia” en Chile.

Si entendemos por democracia el rol protagónico de un pueblo y sus organizaciones e instituciones en la construcción y desarrollo de una país, en donde no solo a través de sus representantes populares ejerce su soberanía, diríamos entonces de que nada de eso existe en Chile y todo sigue siendo nada más que una utopía.

Sociólogos, periodistas, dirigentes políticos y analistas políticos internacionales, han calificado a
Chile, como una democracia “imperfecta”, otros le han llamado democracia “restringida”, también le han denominado una democracia con un fuerte presidencialismo con sesgos marcadamente autoritarios, cuyos orígenes no solo emanan de lo que fuera la dictadura militar, sino que prácticamente toda la historia “republicana” de Chile, da cuenta de la no existencia de una democracia real, en donde el pueblo soberano haya jugado un papel de primera línea en los grandes problemas que los afecta.

La clase trabajadora chilena y los diversos sectores sociales que han sido empobrecido por el actual sistema económico y político vigente, suelen calificar a la democracia como “rasca”, “cagona”, de “pacotilla”,y otros epítetos de grueso calibre, sobretodo para calificar a la actual clase política en el poder, sean estos de la Concertación o la Alianza por Chile. Lo único que ha hecho el conglomerado de gobierno y la actual mandataria, es seguir ensanchando las grandes alamedas de más y más desigualdad social, con una brecha cada vez más profunda, entre una minoría muy rica y las grandes mayorías que viven con salarios de sobre vivencia y altamente endeudados, que son la esencia del modelo económico capitalista neoliberal existente en Chile.

De acuerdo a la información histórica existente, diríamos que los puntos más alto de participación y ejercicio democrático en el país del cono sur, se lograron bajo a la presidencia del gobierno de Eduardo Frei Montalva. Participación que no fue gratuita y que se gano por la fuerza de la movilización social, que exigía cambios reales en las condiciones de vida de la gran mayoría de los chilenos. Ahora por cierto, el punto más alto de inclusión y participación democrática de los chilenos, se logro en el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por la figura inmortal del presidente Salvador Allende. La enconada lucha de clase y la agudización de las posiciones de las diversas agrupaciones políticas, dan cuenta de lo que fue la inclusión política en el país. En donde el movimiento sindical, los campesinos y los representante de las organizaciones sociales, jugaron un rol cada vez más protagónico en las decisiones y objetivos que se proponía el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular.

Ahora no debemos olvidar que la actual Constitución Política del Estado chileno, fue elaborada en
las cloacas de la dictadura militar, con la colaboración de las actuales cúpulas dirigentes de la
Alianza por Chile y algunos democratacristianos de derecha, y que además colaboraron en la desestabilización del gobierno del presidente Salvador Allende. Ahora el objetivo fundamental de dicha Constitución, cuya base central es la Doctrina de la Seguridad Nacional, tiene por misión central impedir que el movimiento sindical y popular chileno, además de las organizaciones políticas que lo representan, no puedan tener acceso a representación parlamentaria, ni menos puedan acceder al gobierno.

Para ello se ha elaborado un sistema electoral antidemocrático, como de los pocos que existente en el mundo, en donde un poco más del 10% de los electores no tiene derecho a tener representación parlamentaria. Los ciudadanos que cumplan responsabilidades en organizaciones sociales, sindicales y que no cuenten con su enseñanza secundaria completa, no tienen derecho a postularse como candidatos al parlamento de la nación, de allí que la democracia chilena sigue siendo tutelada por una Carta Fundamental, que no representa la soberanía del pueblo chileno.

Sin embargo el actual sistema político y económico vigente, en colaboración con las grandes
empresas encuestadoras, algunas universidades y centros de estudio privados, la gran mayoría de centro derecha, se han propuesto la misión de crear la “democracia de las encuestas”, que son las encargadas de realizar “estudios” sobre las diversas tendencias de opinión que se van dando en los sectores sociales, preferentemente de las clases medias altas, sobre problemas coyunturales y de mayor trascendencia política económica del país. Diríamos que a través de las encuestas se pretende conducir, manipular e influir en la opinión de los chilenos, siempre en función de los intereses de los grupos económicos, las trasnacionales y la clase política en el poder. Chile es uno de los países donde mayores encuestas se hacen, y de un muy bajo nivel técnico y profesional, que están dirigidas a mantener encandilado, neutralizado y resignado al pueblo chileno, en su exigencia de mejores condiciones de vida.

Pero no solo eso, las empresas encuestadoras además con el apoyo de los medios de comunicación del sistema, que en su mayor parte están en manos de la derecha económica, pinochetista y reaccionaria chilena, además de algunas cadenas periodísticas extranjeras, se han encargado además de desprestigiar la labor política, de desprestigiar a las entidades políticas y sus dirigentes políticos, independientemente del color que estos representen, o si cumplen o no, con su labor de servidores públicos.

Finalmente cabe destacar, que el mundo político chileno en general es asociado con el tráfico de influencias, la corrupción y con métodos mafiosos de hacer política, que no representan para nada la solución que buscan la gran mayoría de los chilenos a sus problemas más inmediatos. Por ello, no es raro que los ciudadanos de este país, se sientan desencantados y frustrados con eso que llaman democracia en el país, y con las promesas de más de 17 años de años en el poder, del conglomerado político que representa en el gobierno la mandataria Michelle Bachelet.

Eduardo Andrade Bone
09.03.07